La historia de una madre con cáncer y su hijo; que tristemente hace llorar al que la conoce

1 mes
47
La historia de una madre con cáncer y su hijo; que tristemente hace llorar al que la conoce

Logan es un niño que vivía en la ciudad de palmdale, en Los Ángeles, EE. UU. Él vivía con su madre quien, después de haberlo concebido, se quedó sola, pues su novio la abandonó. A la fecha, Tracey Sullivan contaba con 27 años y su hijo Logan con 8 años de edad.

Pero las malas noticias no tardaron en llegar. Tracey recibió la noticia que tenía cáncer de páncreas, uno de los más difíciles de tratar. Para colmo, su estado ya era muy avanzado, por lo que los doctores no podían extirparlo. Toda la familia de Tracey estaba devastada por esta terrible noticia.

Obviamente, su madre se preocupó mucho por el futuro de su hijo. Mientras todavía estaba bien, le encargó su cuidado a una prima muy cercana. Pero con el paso del tiempo, su enfermedad le quitaba más y más energías. Al final, quedó postrada en cama sin poder hacer muchas cosas por ella misma.

Mientras tanto, su hijo estaba bajo el cuidado de una hermana de Tracey. Ella lo llevaba todos los días al hospital a ver a su madre. Cuando Logan llegaba, ella siempre ponía su mejor sonrisa y le decía que estaba en un proceso de mutación, que pronto se convertiría en una ‘X-Men’ de verdad. Entonces su hijo la abrazaba y comenzaban a leer uno de sus comics favoritos.

Cierto día, la madre convulsionó y quedó en estado de coma. Los familiares no sabían cómo decirle a logan lo que estaba pasando. Además, su madre les pidió a los familiares que no dejaran que Logan la viera en ese estado. Por ello, no lo volvieron a llevar al hospital.

Un día, cuando el niño estaba bajo el cuidado de una vecina muy anciana, Logan escribió una carta. Luego la pegó con resistol para asegurarse que solo su madre la leyera. Cuando la tía llegó al hospital y vio la carta, quiso leérsela a Tracey, aunque sabía que posiblemente no estaría escuchando.

Carta de su hijo

Mi amor, mi doctora, mi chica hermosa, mi superhéroe. Quiero que sepas que no me apena verte enferma. Deseo con todo el corazón mirarte, abrazarte y poderte decir que te amo. Sé que tú también deseas lo mismo, pues solo nos sentimos felices cuando estamos juntos.

Los más bonitos recuerdos antes de acostarme a dormir son tus bellas sonrisas. Me divierto mucho cuando me dices que pronto serás una ‘X-Men’, aunque sé que lo dices para que no me ponga triste. Cuando le pregunté al profesor si alguien se puede morir por la enfermedad de cáncer, me dijo que sí. Me dijo que es una enfermedad muy fea y que cuando ya no hay nada que se pueda hacer, Dios se lleva a las personas al cielo.

También me dijo que, en el cielo, esas personas se convierten en ángeles de la guarda que cuidan las personas en la tierra. Yo creo que Dios quiere que yo también me convierta en un angel, aunque pienso que eso es un poco egoísta, porque todavía no cumples algunas de tus promesas. Debíamos ir a conocer el castillo de Harry Potter, esquiar, conocer Disneylandia, y otros lugares.

Yo pienso que hemos sido un buen equipo de superhéroes, así que pienso que debemos irnos juntos. Subiré a lo alto de la nave en la que me tienen encerrado, ya vi donde están las escaleras del ártico. Subiré por ellas y emprenderé mi vuelo para verte.

Seguro que llegaré muy rápido a donde Dios y le diré que debemos preparar a los ángeles soldados para tu llegada. Mami, te amo y quiero que estemos juntos siempre. No quiero que llores, sino que te des prisa, estaré esperándote. Te guardaré un pedacito de cielo y nubes blancas, para que cuidemos a más personas.

Te amo, Logan.

Demasiado tarde

Tras leer la carta, la tía llamó de inmediato a la casa, pero nadie contestaba. Entonces, salió a toda velocidad a la casa y se encontró con la terrible escena. El niño ya se había lanzado del tercer piso de la casa. Tenía su traje de superhéroe puesto y estaba pegado al suelo.

Como era de esperarse, la tía estaba llena de dolor por esta tragedia. Dos horas más tarde del incidente, la llamaron del hospital para informarle que la madre del niño también había muerto. Su cuerpo ya no resistía más y finalmente dejó de funcionar.

Jenny, la prima de Tracey quiso compartir la carta y su anécdota en las redes sociales. Ella piensa que su historia puede ayudar a muchas personas. Aunque está deprimida por la pérdida de 2 de sus familiares, está tranquila al saber que ahora están en una mejor vida.

Cuando pases por una situación difícil, recuerda que hay otras personas que están en peores condiciones. Ten presente que la esperanza es lo último que se pierde y el amor a un ser querido puede sobrepasar los límites. Si esta reflexión te ha parecido muy conmovedora, compártela en tus redes sociales.

¿Que opinas?